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Bizcocho de almendras, limón y miel, un dulce bocado “paleo”

bizcocho de almendras y miel

bizcocho de almendras y miel

Sobre este bizcocho de almendra, limón y miel. Suave y jugosísimo, este bizcocho es el bocado ideal para acompañar una taza de rico café o té. Se trata de una receta que rescaté de un viejo número de la revista de la australiana Donna Hay, increíblemente fácil y resultona.

Es interesante remarcar, que al igual que la tarta de santiago, no lleva una gota de harina, lo que la convierte en un bizcocho sin gluten,  esponjoso y tierno como el que más. La delicada y oleosa almendra molida sustituye a la harina y resulta la compañera ideal de una miel de brezo potente que, junto con el punto del limón, definen el carácter de este dulce.

Sobre la miel de brezo. Aunque la receta original de este bizcocho lleva azúcar glas entre sus ingredientes, os propongo un sustituto más saludable como la miel. Sin duda queda riquísima también con azúcar y he de decir que el resultado no desmerece en absoluto, si bien, la miel le aporta una profundidad a este bizcocho que hace que se te grabe su sabor en la memoria. Si además tienes la suerte de poder conseguir una miel un tanto especial, como esta miel de brezo batida que os muestro en la siguiente imagen no lo dudéis y utilizad miel en lugar de azúcar.

El resultado no sólo será un regalo para el paladar, sino también para la salud. La miel de brezo es una de las más saludables,  muy recomendada para mantener a raya el funcionamiento de nuestros riñones, así como se aconseja para combartir enfermedades del corazón, reúma…Si además podemos conseguirla batida, nos aseguraremos de que sus propiedades nutritivas y medicinales están intactas. Como véis en la imagen, tiene un aspecto muy cremoso que recuerda al dulce de leche.

Sobre la dieta paleo. Es curioso que al tiempo que estamos siendo testigos de una fuerte campaña que reivindica la vuelta del pan artesano, el pan de verdad, la dieta más de moda en los últimos años es la dieta paleo, que precisamente una de sus premisas es prohibir todos los cereales y sus derivados, además del azúcar.  Lo cierto es que no soy muy amiga de las prohibiciones tajantes, ya que me inclino a pensar que la mejor dieta es la de la moderación, sin necesidad de privarnos de nada. Incluso los alimentos más grasos o de peor fama, creo que pueden consumirse con tranquilidad siempre y cuando se haga con moderación y no formen parte de nuestra dieta habitual.

Sin embargo hay algo en la teoría de la dieta paleo que me resulta de lo más interesante y a considerar. Os cuento.

Esta dieta está basada en la dieta de los hombres del paleolítico, y podemos decir que básicamente y resumiendo, se puede tomar de todo, excepto cereales y sus derivados y azúcares en cualquier etapa de su proceso. ¿El motivo? Según argumentan sus defensores, hoy en día sometemos al cuerpo a un exceso de azúcares muy desaconsejable y responsable de muchos de las enfermedades más comunes, como las relacionadas con la diabetes y los problemas cardiacos. Al parecer, nuestro organismo al procesar los cereales genera azúcares, que sumados a la cantidad de azúcar procesado y el azúcar de otros alimentos que tomamos en nuestra dieta, como las frutas, el resultado es una cantidad más que excesiva de azúcar en nuestro organismo. Es común el ejemplo de que una tostada de pan es equivalente a seis cucharadas de azúcar…el dato da que pensar, ¿verdad?

El caso es que lo mismo que unos defienden a pies juntillas estos argumentos, otros quitan hierro al asunto y siguen aconsejando el consumo, moderado, de cereales en nuestra dieta, por su beneficioso aporte en fibra y otros nutrientes. Lo cierto es que como os decía antes, no soy muy amiga de seguir estas teorías como si fueran la única verdad verdadera sobre la tierra, pero si es cierto que desde que leí sobre ella la primera vez, soy un poco más consciente de ese exceso de azúcar sobre el que teoriza la dieta, y no me parece ninguna tontería el considerarlo y moderar nuestro consumo de cereales y azúcares. Moderarlo, controlarlo, creo que es la clave. 

Así que ahí queda eso, yo os lo cuento por si os resulta interesante y una fuente de reflexión como en mi caso…y de paso podéis probar a hacer este delicioso bizcocho, casualmente paleo 😉 

Nos vemos pronto.

bizcocho de almendras y miel
bizcocho de almendras y miel
bizcocho de almendras y miel

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Bizcocho de almendra, limón y miel

Dificultad: baja
Pax: 6-8
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Ingredientes:

  •  120 gr. de mantequilla
  • 275 gr. de azúcar glas ó 2-3 cucharadas soperas de miel (en función del dulzor de la propia miel, ajustar la cantidad probando la masa)
  • el interior de una vaina de vainila
  • la ralladura de medio limón
  • 4 huevos, separando las yemas de las claras
  • 240 gr de harina de almendra
  • 300 gr de ricotta o requesón
  • 60 gr de almendras laminadas para decorar

Elaboración:

Colocar en un bol la mantequilla a temperatura ambiente con la vainilla y la miel (o el azúcar). Mezclarlo bien con una varilla o una máquina de varillas. Añadir las yemas y volver a mezclar. Añadir la almendra molida y volver a mezclar bien.

En otro bol poner las claras a punto de nieve. Mezclar con la ricotta poco a poco sin que las claras se bajen mucho. Añadir esta mezcla poco a poco  ala masa de almendra y mezcar sin que se bajen mucho las claras.

Precalentar el horno a 180º y mientras incorporar la masa a un molde engrasado y preferiblemente desmontable. Puedes elegir moldes individuales o un molde grande de 22-24 cm de diámetro o el que prefieras. Cubrir la masa con las almendras laminadas.

Introducir en el horno a 180º durante 40-45 minutos o hasta que pinchando con un palillo éste salga limpio. Dejar enriar sobre una rejilla.

 

 

11 Responses to "Bizcocho de almendras, limón y miel, un dulce bocado “paleo”"

  • Virginia
    11/03/2015 - 12:36 pm Reply

    Me imagino lo rico que tiene que estar el pastel. Seguro que me animaré a prepararlo porque además te ha quedado precioso y tentador. La miel de brezo es mi preferida, es como toffe… Ummm, yo la traigo de Orozco, ¿tu tambien? Por cierto las fotos preciosas¡¡¡ Ya me apetecía verte un poco en modo “Laura”. Un besito

    Virginia “sweet & sour”

  • carmen
    11/03/2015 - 3:57 pm Reply

    Que combinación!! menuda pinta, me llevo un poco para la merienda.

  • Cuky's Cookies
    11/03/2015 - 4:00 pm Reply

    No conocía para nada la dieta, pero mira, siempre me encanta descubrir cosas nuevas. No te acostarás sin saber una cosa más =)
    Me encantan los frutos secos en los bizcochos. Les aportan un sabor muy rico e inconfundible. Este además, con la miel y el limón, tiene que tener un sabor espectacular!
    Un besazo.

  • Aisha
    11/03/2015 - 8:18 pm Reply

    El bizcocho tiene una pinta espectacular, y seguro que tiene que estar buenísmo.
    En cuanto a la teoría de la dieta paleo… bueno, como tú, no soy amiga de cosas tajantes. De todas formas, comparar los azúcares de unos cereales no procesados, con el azúcar industrial, no me parece que sea lo mismo para nada (no lo digo por ti, que conste 😉 ). Yo creo que en la variedad y en el equilibrio está la sabiduría 🙂
    besos

  • ANA
    12/03/2015 - 9:57 am Reply

    Wooow… este pastel me ha dejado prendada, tiene una pinta deliciosa y con esa miel, que por cierto, no conozco pero tengo que hacerme con ella, no me la puedo perder aunque no sé si por aquí la encontraré. Besos guapa!

    Ana

  • Chez Silvia
    13/03/2015 - 9:00 am Reply

    Que buena tarta, si es que apetece un trozo ahora con el desayuno. la dieta paleo no la conozco, pero me ha gustado leer sobre ella. Buen finde guapa!

  • Raquel
    13/03/2015 - 9:19 am Reply

    Que pinta tan deliciosa tiene esta tarta, me encanta. En cuanto a lo de la miel creo lo mismo que tú me parece un edulacorante perfecto para nuestras elaboraciones además le da un toque muy especial, la miel de brezo aún no la he probado así que está en mi lista. Lo de las dietas que complicado XD, pero todas tienen su punto de realidad. Besotes.

  • María
    22/06/2015 - 3:43 pm Reply

    Vaya con las dietas, que si la paleo, que si la crudivegana, la alcalina…. al final todas un rollo… Yo como tú me gusta saber de ellas y sopesar sus principios, pero nada de seguirlas a rajatabla, pienso que lo mejor sería una mezcla de todas, un equilibro…. como decía mi profe de nutrición, para una persona sana no debería haber alimento prohibido, hay que comer de todo, con moderación, cabeza y siendo conscientes de las reacciones de nuestro cuerpo a los diferentes alimentos.
    Es cierto que actualmente debemos mirar más las etiquetas de los productos pues cada vez nos meten más cosas raras, o azúcares y sal por todos lados, por lo que si podemos mejor optar por productos naturales y si los podemos hacer nosotros mejor que mejor.
    Tu bizcocho tiene una pinta estupenda y encima inteligente, sustituyendo 275g de azúcar por 30-45g de miel, así casi que nos podemos comer el bizcocho de una sin sentirnos tan culpables!! 😛
    Enhorabuena por las fotos, como siempre ¡una suerte el poder contemplarlas!

  • Sabrina
    05/09/2015 - 12:49 pm Reply

    Me ha encantado la receta!! En el horno está 😉 a ver que tal me sale…el tuyo tiene una pintaza… Una preguntilla: la piel del limón en que momento se añade? A mi me ha tocado añadirla justo al final porque no he caído antes en que no sale en el paso a paso. Gracias por el trabajo magnífico que haces en este blog. Besitos

  • Paula
    07/10/2015 - 10:33 am Reply

    Últimamente ando desaparecida, pero no perdida, ¡¡sigo por aquí espiándote!! Y hoy hasta he sacado un ratito (qué feo sería si con algo tan irresistible no cayese) para comentarte.

    Me encanta la foto, como siempre, pero el pastel aún más, ¡¡me parece ideal para estas fechas!! Me ha recordado por los sabores a un bollito que hice una vez (con masa levada, no tipo bizcocho), con almendras, limón y miel, lo suelo hacer cuando llega el otoño y lo llamo (por aquello del limón y la miel) pastel de desayuno para resfriados. Tu bizcocho en mi casa va a llevar el mismo nombre.

    Es verdad que las recetas de Donna Hay siempre son una pasada, y suelen ser de lo más sencillas.
    Yo estoy contigo, a mí lo de las dietas que prohiben una u otra cosa… Cada uno que haga lo que quiera, pero sí es verdad que yo prefiero ir a mi bola, si te sientes bien, y te sienta bien, se puede picar de uno y otro sitio, ¿verdad?
    Lo del azúcar es cierto, la verdad es que si te paras a leer los ingredientes de los productos que compras en el supermercado… al final solo pasas por frutería y carnicería jajajaja
    Recuerdo hace unas semanas, que mi novio quería Nutella o Nocilla, se le antojo para tomárselo antes de bajar al gimnasio, y me pilló a mí el día de Pepito Grillo, y le dije: “Lee los ingredientes, es que no te va a aportar nada”. Cuando lo leyó, alucinó, y allí se quedaron los tarros. Es verdad que no le habría hecho daño, pues apenas come dulce, y tampoco come grandes cantidades, pero es el simple hecho de que, no te aporta nada de nada, y con chocolate y avellanas te puedes hacer tú algo muy similar en casa…
    En fin, que es lo que dices, controlar…

    Bueno, con esto ya te has hartado de comentarios míos hasta 2017, aunque yo pretendo volver antes, avisada estás 😉 Me guardo la receta y espero sacar prontito un rato para hacerlo.

    Un beso, Laura!!

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